Las palabras tienen mucho más poder de lo que la gente suele pensar. En muchas ocasiones tenemos el poder de emocionar, convencer, herir, etc. a las personas que nos escuchan. Los buenos comerciales tienen una ventaja sobre el resto de empleados, pues practican esta comunicación cada día. Sin embargo, esta habilidad es una que cada día será más demandada internamente. Un departamento busca la aprobación de un proyecto, una persona del equipo quiere convencer a otros acerca de una iniciativa o una negociación con una stakeholder son algunos de los ejemplos que pueden surgir en el día a día en cualquier reunión y en el que esta habilidad es una ventaja para el que la haya entrenado previamente.
Si quieres empezar a comunicar de forma más efectiva, antes de practicar la persuasión, te recomiendo que evites algunas palabras que se usan mucho y que minan tu confianza y la transmisión del mensaje. Aquí van algunos de los consejos que considero más importantes
- Evita decir o escribir sufijos como poquito, momentito, minutito, montón, muchísimo, etc. Existen muchas palabras en el diccionario para establecer una jerarquía de tamaños u otros.
- Se lo más concreto posible y evita decir cantidades relativas como “Esto me va a costar poco“, “Se enfadó mucho“. La concreción es tu mayor aliada o encaso que no lo sepas, es mejor especificar que lo que dices es tu subjetividad: “Esto me va a costar 2 horas de trabajo”, “Tiró las hojas a la papelera. En mi opinión, se enfadó”
- No utilices totalitarios como “nunca”, “Siempre”, “Todo”, “nada”, etc. Garantizar que algo ocurre al 100% bajo cualquier condición es estadísticamente imposible y quien de escucha o lee puede generarle más dudas que confianza.
- Al final de un correo suelo ver cosas similares a estas: “Pedro y Luis, preparar la presentación”. ¡Es incorrecto! para ordenar algo se ha de utilizar el imperativo: “Preparad la presentación”. El infinitivo se podría escribir en algo como “Estaría bien preparar la presentación” en la que no apela a quien lo va a realizar o en una pregunta “Pedro y Luis, ¿Podríais preparar la presentación?”.
- Cuando no tengas los datos o la confianza para responder algo, es mejor decir que no lo sabes con una acción de respuesta como “Lo tengo que revisar para darte una respuesta”. No lo tenemos que saber todo de todos al momento y muchas veces se nos hace la boca grande para opinar o juzgar cuando no tenemos la información.
Te recomiendo que practiques 2 o 3 consejos de esta lista y comprobarás que la forma de leer tus correos o tus reuniones enviarán un mensaje más claro y convincente sin necesidad de estudiar grandes sistemas de comunicación persuasiva. Además, te generará de forma inconsciente más confianza en ti mismo. Si tienes algún consejo más que quieras compartir con la comunidad, te animo que escribas en los comentarios.