El abuso del feedback: la crítica al descubierto

En el mundo de los negocios y en el personal, el feedback es una herramienta invaluable para el crecimiento personal y profesional. Sin embargo, con demasiada frecuencia, esta valiosa práctica se malinterpreta o se utiliza de manera incorrecta. Desde mi experiencia como consultor he observado de primera mano cómo la gente a menudo malinterpreta el feedback y la crítica. En este artículo, desmitificaremos algunos de los conceptos erróneos comunes sobre el feedback y ofreceremos consejos breves y prácticos sobre cómo dar y recibir retroalimentación de manera efectiva.

La malinterpretación del feedback

1. Confusión entre feedback y crítica:

Muchas personas asocian automáticamente el feedback con crítica negativa. Esto lleva a una actitud defensiva y a una falta de receptividad hacia los comentarios, lo que impide el crecimiento y el desarrollo.

2. Temor al rechazo:

El miedo al rechazo o a herir los sentimientos de los demás puede obstaculizar la capacidad de brindar un feedback honesto y constructivo. En lugar de abordar los problemas de manera directa, las personas pueden optar por evitar el conflicto, lo que perpetúa los problemas sin resolver.

3. Falta de claridad en los objetivos:

A veces, el feedback carece de un propósito claro o de objetivos específicos. Sin una comprensión clara de lo que se espera lograr con la retroalimentación, es difícil para el receptor tomar medidas concretas para mejorar.

La verdadera esencia del feedback

El feedback se convierte en una herramienta poderosa cuando se utiliza correctamente. En lugar de ser percibido como una crítica negativa, debería ser visto como una oportunidad para el crecimiento y el desarrollo. Aquí hay algunos consejos para dar y recibir feedback de manera efectiva:

Para Dar Feedback:

  1. Sé específico: En lugar de hacer generalizaciones vagas, proporciona ejemplos específicos para respaldar tus comentarios (cuando fue, que situación pasó, que hizo, el resultado que se obtuvo, etc.). Esto ayuda al receptor a comprender exactamente qué comportamientos o acciones necesitan ser modificados.
  2. Sé constructivo: Enfócate en el comportamiento o el resultado, no en la persona. Proporciona sugerencias concretas sobre cómo mejorar y reconoce los aspectos positivos junto con las áreas de mejora. No te centres solamente en lo que no funcionó.
  3. Sé oportuno: Da feedback de manera oportuna. Si es posible, justo después de que ocurra el evento en cuestión. Sin embargo, en ocasiones no es el mejor momento para dar feedback porque hay otras reuniones o la persona no parece receptiva a escuchar. Busca el momento adecuado, pero en un tiempo cercano al evento. Esto permite que el receptor pueda hacer ajustes inmediatos y evitar la repetición de errores en el futuro.

Para Recibir Feedback:

  1. Mantén una actitud abierta: Acepta el feedback con una mente abierta y receptiva, incluso si es difícil de escuchar. Recuerda que el objetivo es mejorar, y el feedback es una herramienta para ayudarte a lograrlo. Por ello, lo mejor es escuchar.
  2. Pide clarificación si es necesario: Si no entiendes completamente el feedback recibido, no tengas miedo de pedir aclaraciones. Esto demuestra tu compromiso con el crecimiento y tu voluntad de entender cómo puedes mejorar.
  3. Agradece el feedback: Reconoce y agradece a la persona que te proporciona feedback por tomarse el tiempo para ayudarte a crecer. Esto fomenta una cultura de apertura y confianza en la que el feedback se percibe como una contribución valiosa.
  4. Realiza autocrítica del feedback recibido: Cuando te den feedback, no intentes justificar. La persona que te lo ha dado no espera que le demuestres tus razones. El objetivo es escuchar. Una vez lo hayas recibido, pon en contexto ese feedback para valorar su importancia. No es lo mismo un feedback de alguien que está continuamente en reuniones contigo, que otra que haya coincidido esporádicamente. Acepta su feedback, pero no trates todos los feedback por igual, pues no tienen el mismo valor.

Conclusión

El feedback bien entendido es una habilidad muy difícil de desarrollar y pocas veces se comunica la forma correcta de hacerlo a los empleados. Al desmitificar algunos de los conceptos erróneos comunes y ofrecer consejos prácticos sobre cómo dar y recibir retroalimentación de manera efectiva, podemos cultivar una cultura de crecimiento y desarrollo en la que el feedback se perciba como una herramienta poderosa para el éxito. Recuerda, el feedback no es una crítica personal, sino una oportunidad para mejorar y alcanzar todo tu potencial.